Google+

AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
Nuestra web utiliza cookies propias para ofrecerte un mejor servicio. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información AQUÍ.

Si entras a esta web significa que eres mayor de edad, y que entiendes y aceptas lo expuesto.

    TENGO 18 AÑOS O MÁS
Compartir en FacebookCompartir en TwiterCompartir en Google+Compartir en MenéameCompartir en LinkedinSuscribirse a nuestra RSS
07/12/2015

Cannabinoides: conocer para decidir libremente

Woman-smoking-pot-and-doing-yoga-780x438


Por Elena Fernández del Valle publicado en Vértigo Político. -Lo que no entendemos bien nos inspira temor y lo evitamos. No sabíamos por qué los derivados de cannabis sativa producen a veces relajación, euforia y una percepción sensorial más intensa, y en otras ocasiones paranoia, ansiedad y un verdadero viaje al infierno.


Tampoco sabíamos a ciencia cierta cuál era su potencial adictivo: altísimo, de acuerdo a algunos expertos, o casi nulo, según otros.


Así las cosas, los reguladores de hace 50 años prefirieron pecar de prudentes y clasificaron la planta y sus derivados como sustancias peligrosas que había que evitar a toda costa. Lo mismo en nuestra Ley General de Salud, que en la Convención Única sobre Estupefacientes de 1961 de la ONU, que en la Controlled Substances Act de 1971 de Estados Unidos, cannabis figura en la Lista 1, que es la que agrupa a los estupefacientes carentes de toda utilidad terapéutica, de altísimo potencial adictivo y cuyo uso acarrea graves consecuencias físicas y sicológicas.


En los años que siguieron imperó la prohibición. Se dedicaron mayores recursos públicos a hacerla efectiva, que a la prevención de las adicciones y al remedio de los daños causados por estas.

¿Estudiar los ingredientes activos de cannabis y su farmacología? De eso, ni hablar. La prohibición casi acabó con la investigación de las propiedades de la marihuana y sus efectos, a nivel mundial.

En México, la Ley General de Salud impide el uso médico o industrial de la planta.


Explicaciones


Por fortuna, en Israel, Raphael Mechoulam había comenzado ya a investigar metódicamente la biología y la química de cannabis. Quería saber cuáles son los ingredientes activos de la planta, qué efectos fisiológicos tienen, qué tan tóxicos son…


En 1963 identificó y describió el cannabidiol (CBD); en 1964 el tetrahidrocanabinol (THC) y para 1970 había aislado ya unos cuantos canabinoides más. Gracias a él sabemos que la planta contiene casi 100 compuestos únicos, no presentes en ningún otro vegetal. Por temor e ignorancia nos hemos vedado el uso racional de todos ellos.


Al estudiar a fondo cómo es que actúan estos compuestos, Mechoulam descubrió en los noventas que sus efectos se deben a que ocupan ciertos receptores celulares destinados a recibir moléculas transmisoras que el cuerpo produce. Llamó a estas endocanabinoides (canabinoides internos). Los endocanabinoides se encargan de la regulación de un sinfín de procesos fisiológicos, en el sistema nervioso y en el resto del cuerpo, como la maduración neuronal, la modulación del dolor, la regulación de la temperatura corporal y el apetito, del tono muscular y la memoria. También intervienen en procesos relacionados con la reproducción, como la producción de esperma, y con la respuesta inmune.

Gracias a estos nuevos conocimientos comenzamos a explicarnos por qué la marihuana distorsiona la percepción del tiempo, aumenta la avidez por los carbohidratos, apaga las náuseas o provoca alucinaciones. Y también podremos ya decidir de manera responsable si queremos o no consumirla con fines lúdicos, en cuanto esa ventana de libertad que abrió para cuatro personas la Suprema Corte de Justicia de la Nación sea accesible a todos.


Por Elena Fernández del Valle



 

FUENTE Vertigo Politico




Arriba