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04/01/2016

Cannabis para trastornos del hígado

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Cuando uno oye el término “cannabis medicinal”, nos vienen a la mente una gran cantidad de enfermedades; Cáncer, VIH / SIDA, artritis… Un conjunto de enfermedades entre las cuales nunca aparecen las del hígado.


Investigaciones recientes indican que la falta de homeostasis (equilibrio) en el sistema endocannabinoide del cuerpo (lo que un profesional médico llamaría “desregulación“) puede dar lugar a la hepatitis, fibrosis y cirrosis.


La fibrosis hepática, es la enfermedad más común del hígado, afecta a más de 400.000 pacientes en los Estados Unidos y es la décima causa principal de muerte en el país. Se produce cuando el hígado, experimenta “acumulación excesiva de tejido cicatrizal” debido a los numerosos daños en el hígado, lo cual resulta en una inflamación crónica y la muerte de las células del hígado. Las células que mueren son reemplazadas por aquellas que se están regenerando, un proceso que produce áreas anormales de tejido duro, fibroso llamados nódulos. Como se forman más nódulos, el hígado comienza a endurecerse, literalmente.


La cirrosis es una situación en la que el hígado no funciona correctamente, por lo general debido a los daños a largo plazo. Estos daños a menudo son causados por abusos a largo plazo de alcohol. Al igual que la enfermedad de Alzheimer, la cirrosis se revela muy lentamente, por lo general durante meses o incluso años. Los síntomas pueden ser: Debilidad, cansancio, hinchazón en las pantorrillas o en los pies. Uno de los síntomas más peligrosos de la cirrosis es la acumulación de líquido abdominal, el cual puede llegar a ser infectarse muy rápidamente. Otros resultados posibles son el cáncer de hígado y el sangrado desde el esófago.


Sistema endocannabinoide y Cirrosis


Muchos teorizan que las condiciones como la cirrosis y otras enfermedades, especialmente las relacionadas con la inflamación, son el resultado de una deficiencia endocannabinoide, o que básicamente están desnutridos en términos de cannabinoides y terpenos. ¿Por qué?

Los receptores CB2 se encuentran en las células del hígado de los pacientes con cirrosis activa, pero no en aquellas personas que no padecen la misma. Esta observación parece indicar que el sistema endocannabinoide desempeña un papel protector en una variedad de enfermedades del hígado y en la función general del sistema inmune.


Los receptores CB1 y CB2 son el objetivo de cannabinoides como el THC y CBD, y es sólo a través de esta unión de las moléculas especiales con los receptores apropiados cuando los pacientes pueden experimentar un beneficio médico.


Un estudio de 2005 realizado en la Escuela de Medicina de la Universidad Hebrea concluyó que los endocannabinoides – propios cannabinoides producidos internamente del cuerpo que están íntimamente involucrados en la regulación del sistema inmunológico y el sistema nervioso – ayudan a controlar cosas como los cambios vasculares y la modulación de la inflamación. Además, se encuentra que estos endocannabinoides son críticos para una función neurológica adecuada y útil para aquellos que sufren de enfermedades hepáticas como la fibrosis y cirrosis.


“Los endocannabinoides parecen estar implicados en varios aspectos de la enfermedad hepática aguda y crónica.”



FUENTE Whaxy Redacción




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