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La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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31/10/2014

El Reino Unido debate despenalizar marihuana

Un informe del Gobierno británico afirmando que la prohibición de las drogas no reduce necesariamente su consumo hizo que el debate sobre la despenalización saltase ayer al primer plano en el Reino Unido.


“Estudiando la situación en diferentes países, no hay correlación aparente entre la ‘dureza’ a la hora de afrontar las drogas y la prevalencia del uso de drogas”, afirma el estudio difundido ayer y que compara las estrategias antidrogas de diferentes países.


“No está claro que la despenalización tenga un impacto en el consumo”, añade el documento.


Además, sostiene, “hay indicios de que la despenalización puede reducir la carga de los sistemas judiciales”.


Se trata del primer informe de este tipo en décadas.


Sin embargo, ya ha provocado un enfrentamiento en la coalición gubernamental, con los conservadores del primer ministro David Cameron insistiendo en que hay que mantener la dureza contra el consumo y los liberales del viceprimer ministro Nick Clegg abogando por la despenalización.


Clegg tildó la visión conservadora de “totalmente alejada de la realidad, pasada de moda” y acusó a sus socios de Gobierno de haber tratado de impedir la difusión del documento.


“El informe de esta mañana, impulsado por mí y los liberales contra la resistencia de los conservadores”, demuestra “que la manera en que estamos haciendo las cosas no tiene sentido”, dijo Clegg en la emisora de radio LBC.


“La guerra contra las drogas no está funcionando. No puedo entender por qué diablos nosotros, como sociedad, metemos entre rejas cada año a mil personas sólo porque se les ha encontrado drogas para uso personal”, dijo Clegg.


Pero la oficina del Primer Ministro dijo que el informe “no fundamenta de ningún modo” un cambio que “enviaría un mensaje increíblemente peligroso a los jóvenes”.


Sin embargo, al menos dos diputados conservadores reaccionaron a la publicación del informe expresando sus simpatías con las posiciones liberales.


En declaraciones publicadas por el diario “The Daily Telegraph”, Danny Kushlick, su fundador, dijo que “por primera vez en 40 años el Ministro del Interior admite que aplicar severas leyes antidrogas no reduce el consumo”.


“También reconoce que despenalizar la posesión no incrementa su consumo”, constató.


Los llamamientos a la despenalización han crecido en los últimos años, particularmente entre sectores, como el de los dirigentes latinoamericanos, que no tendían a cuestionar una estrategia impulsada sobre todo desde EEUU.

Otto Pérez, el presidente de Guatemala, fue el primer líder en activo en abogar por un cambio.


El grupo Comisión Global de Políticas de Drogas, integrada entre otros por el brasileño Fernando Henrique Cardoso, el mexicano Ernesto Zedillo y colombiano César Gaviria, entre otros, también quiere la despenalización.  Fuente




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