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AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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19/04/2014

“Fumo cannabis para aliviar mis dolores”

La primera vez que fumó marihuana fue en 2008. Tenía 52 años y el diagnóstico de una enfermedad llamada fibromialgia. Noemí Oliveto -hoy 58 años, psicóloga de la UBA, ex legisladora porteña- repasa aquel momento imposible de olvidar: “Estaba en Caviahue, adonde había llegado para hacer un tratamiento. Un mujer que había ido por lo mismo me habló de la marihuana y me convidó una pitada. A los quince minutos me sentí en el cielo”, dice.


Nunca antes había fumado un porro, el cigarrillo que se arma con la flor de la planta de cannabis. A partir de ese día se convirtió en usuaria medicinal. La fibromialgia es una enfermedad crónica, que produce intensos dolores en los músculos, huesos y articulaciones. La depresión, la rigidez y la fatiga son otros síntomas. Ninguno es visible. Noemí habló con su médico, que aprobó su consumo, siempre y cuando no abandonara el tratamiento de base. Y después, habló con sus hijos. “Les expliqué por qué iba a empezar a fumar: me alivia el dolor, me activa. En un gran acto de amor, me apoyaron. ‘Mamá, si a vos te hace bien, nosotros estamos con vos. No queremos que sufras”, cuenta.


Buscó información. Puso a germinar la semilla holandesa que le había regalo aquella mujer en Caviahue. Con mano de jardinera, logró una primera producción de calidad y numerosa. De esa planta, extrajo brotes para que nacieran otras. “La marihuana se volvió mi medicina alternativa. Estoy a favor del uso medicinal y también apruebo el uso recreativo. El Estado no tiene derecho a meterse en las decisiones de un individuo”, apunta Noemí, que espera que a fines del año próximo le otorguen la jubilación por discapacidad, después de años de trámites


Fuente Clarin



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