Google+

AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
Nuestra web utiliza cookies propias para ofrecerte un mejor servicio. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información AQUÍ.

Si entras a esta web significa que eres mayor de edad, y que entiendes y aceptas lo expuesto.

    TENGO 18 AÑOS O MÁS
Compartir en FacebookCompartir en TwiterCompartir en Google+Compartir en MenéameCompartir en LinkedinSuscribirse a nuestra RSS
05/05/2014

La legalización de la marihuana medicinal no aumenta el uso en adolescentes

Entre las preocupaciones de quienes se oponen a la legalización de la marihuana con fines médicos es que de una manera u otra, que ayudaría encontrar el camino a los jóvenes y fomentaría más el uso de marihuana. Pero el primer estudio exhaustivo del consumo de drogas entre adolescentes en los estados donde la marihuana medicinal es legal muestra que simplemente no ha sucedido.


El estudio, publicado en el último número de la revista Journal of Adolescent Health, va a figurar en el actual debate sobre la legalización de la marihuana con fines recreativos.


Los autores, dirigidos por Esther K. Choo, de Alpert Medical School de la Universidad de Brown, escribieron :


Nuestro estudio sugiere que – por lo menos hasta ahora – la legalización de la marihuana con fines médicos no ha incrementado el consumo de marihuana entre los adolescentes, conclusión apoyada por varios articulos.


Veintiún estados y el Distrito de Columbia permiten ahora el uso de la marihuana con fines médicos, como para el alivio del dolor de la quimioterapia.


Los investigadores analizaron el consumo de marihuana reportados por los adolescentes en los estados donde la marihuana medicinal es legal, tanto antes como después de que se aprobaran las leyes. Y comparó esas cifras con los estados vecinos, donde el cannabis sigue siendo ilegal a todos los efectos, controlando por factores demográficos como el sexo, la edad y la raza que podrían afectar el resultado.


El estudio utilizó datos recogidos a través de los Centros de Control de Enfermedades y la anónima encuesta Youth Risk del Sistema de Vigilancia de Comportamiento de Prevención, que se relaiza cada dos años por las escuelas locales y estatales a niños de noveno a duodécimo grado.


Aunque el uso de marihuana sigue siendo común entre los adolescentes, un tercio decían que habían consumido cannabis antes y una quinta parte en el último mes, los resultados del estudio mostraron que las leyes de marihuana medicinal no aumentaron el uso de marihuana en adolescentes de cualquier estado.


Los autores no defienden nada como resultado de estudio y los defensores de la legalización con la esperanza de que los adolescentes se piensen dos veces antes de usarla. Los autores señalan que:


“La marihuana tiene un efecto demostrado en el cerebro adolescente aún en desarrollo” y “en la adolescencia temprana, la marihuana puede tener efectos perjudiciales permanentes sobre la cognición. La marihuana también se ha relacionado con la esquizofrenia y otros trastornos psicóticos en los adolescentes. Estudios de cohortes longitudinales de los adolescentes que usan marihuana encontraron asociaciones entre el uso y los problemas posteriores respiratorios, malestar general, y problemas neurocognitivos, así como problemas sociales, incluyendo menores logros académicos y en su funcionamiento “.


Fuente Washington Post (DC) 



Arriba