Google+

AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
Nuestra web utiliza cookies propias para ofrecerte un mejor servicio. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información AQUÍ.

Si entras a esta web significa que eres mayor de edad, y que entiendes y aceptas lo expuesto.

    TENGO 18 AÑOS O MÁS
Compartir en FacebookCompartir en TwiterCompartir en Google+Compartir en MenéameCompartir en LinkedinSuscribirse a nuestra RSS
22/09/2014

La marihuana abre el apetito, el porqué

Un estudio reveló el funcionamiento de un receptor específico del cerebro, que es activado precisamente por componentes como la resina del hachís y, en este caso, el principio activo de la hierba (THC)


Quien no lo haya presenciado en primera persona, ya sea por consumo propio o ajeno, seguramente tiene conocimiento de ello por el cine o la literatura: la marihuana abre al apetito incluso si el que la toma acaba de comer recientemente. Ahora, un grupo de científicos del French National Institute of Health and Medical Research de Burdeos (Francia) ha elaborado un estudio para deducir por qué se produce este efecto.


El trabajo, ha sido publicado en la prestigiosa revista Nature, ha consistido en un experimento que ha probado el mecanismo que conecta el hambre con el sentido del olfato y la comida. Para ello emplearon ratones como ‘cobayas’ y prestaron atención a un receptor específico del cerebro, concretamente el cannabinoide 1 (CB1), que es activado precisamente por componentes como la resina del hachís y, en este caso, el principio activo de la marihuana (THC).


El equipo de científicos liderado por Giovanni Marsicano descubrieron durante su ensayo que a los ratones a los que les fue bloqueado el receptor CB1, y habían estado en ayunas durante 24 horas, disminuyeron su ingesta de comida sin presentar rasgos de ansiedad. Por otro lado, los rodeadores que fueron estimulados mediante el receptor CB1 con el principio activo de la marihuana y que también estuvieron en ayunas, mejoraron su sensibilidad a los olores y se mostraron muy hambrientos.


De esta forma, y con más aplicaciones futuras en otros campos, este trabajo concluyó que el circuito olfativo del CB1 podría ofrecer un punto de partida para el tratamiento de desórdenes alimenticios como la anorexia o la bulimia. Fuente



Arriba