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AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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14/05/2014

“La marihuana no es el problema”

Esta semana el presidente de EE.UU. recibe, o ya ha recibido, a su homólogo uruguayo, José Mujica en la Casa Blanca. La legalización de la marihuana es uno de los puntos de la agenda. Expertos alemanes analizan la controvertida ley.


El seis de mayo entró en vigor en Uruguay una ley que legaliza la marihuana en el país sudamericano. Con ello, el Estado asume la regulación del mercado de esta droga. Después de haberse registrado, los consumidores podrán comprar hasta 10 gramos de cannabis a la semana en una red de farmacias. También existe la posibilidad de sembrar seis plantas por hogar o asociarse a un club de marihuana. Estos podrán tener entre 15 y 45 socios y cultivar 99 plantas.


En su primera visita oficial a Estados Unidos, que comenzó este lunes (12.05.2014), el presidente uruguayo, José Mujica, también hablará con su homólogo Barack Obama sobre la legalización de la marihuana. ¿Se trata de una alternativa para otros países del mundo?


El politólogo alemán Günther Maihold, que actualmente dirige la cátedra Humboldt en el Colegio de México, describe la legalización de la marihuana en Uruguay como “un experimento útil” para analizar cómo el mercado regional de la droga reacciona ante un sistema estatal de control del cannabis. Para Bettina Schorr, politóloga de la Universidad Libre de Berlín, “la legalización representa un paso importante cargado de simbolismo en una región del mundo que necesita iniciativas de este tipo”. Sin embargo, añade, “su proyección hacia otros países es limitada”.


Modelo uruguayo adolece de dos problemas


Según el experto alemán, el modelo uruguayo se destaca porque comprende la nacionalización de todos los pasos de producción de la marihuana, desde el cultivo hasta el consumo, diferenciándose también de otros modelos de legalización como, por ejemplo, en Portugal o Países Bajos. Sin embargo, Maihold admite que no se trata de un ejemplo fácil de aplicar en otros países, pues a diferencia de muchos otros Uruguay tiene la ventaja en este caso de ser un país relativamente pequeño.


El modelo de legalización uruguayo adolece de dos problemas, afirma Maihold: “El primero es si se logrará separar el mercado de consumo legal de marihuana del mercado de consumo ilegal de cocaína. En Holanda, este fue el argumento central para evitar una criminalización de los consumidores de cannabis. El segundo es hasta qué punto Uruguay logrará conservar su mercado nacional”.


De no ser así, podría aumentar masivamente el turismo de droga, sobre todo proveniente de Argentina, así como las exportaciones de cannabis a Uruguay. En consecuencia, el gobierno de este país podría tener problemas para atenerse a la cantidad total de consumo calculada. “Hoy día, los mercados son abiertos y porosos y es ahí donde el modelo podría llegar a sus límites. El gobierno uruguayo tiene la ilusión de poder controlar y regular todo”, explica el politólogo alemán.


“La marihuana no es el problema”


En cambio, si el modelo resulta exitoso, podría servir de ejemplo a otros países del continente como Argentina, donde existen voces que apoyan esta iniciativa. Sin embargo, también cabe preguntarse si la legalización de la marihuana puede realmente combatir el narcotráfico. “La marihuana no es el problema en América Latina. Los conflictos son causados por otras drogas duras, sobre todo, por la cocaína”, acota Schorr.


La experta indica que hasta ahora solo se puede especular sobre el efecto de una política de legalización generalizada, puesto que nunca antes se ha llevado a la práctica: “Probablemente sea inevitable intentarlo”.


Maihold señala que, mientras solo se legalice la marihuana y no las drogas fuertes, siempre habrá un mercado ilegal. “Si pensamos más allá de las fronteras uruguayas, vemos, por ejemplo, que en México los cárteles de la droga han diversificado sus negocios criminales. Nadie garantiza que con este modelo el crimen organizado y la violencia desaparezcan”.


“La política estadounidense tiene dos caras”


Hace tres décadas EE. UU. impuso a nivel mundial una política de drogas prohibicionista y represiva, la llamada “guerra contra las drogas”. Sin embargo, en años recientes, algunos estados de este país, como Colorado y Washington, han descriminalizado el consumo del cannabis. “La política estadounidense tiene dos caras, mientras que en algunos estados del país existe una política permisiva, a nivel internacional, su política está caracterizada por el prohibicionismo”, dice Maihold.


Schorr comparte esta opinión: “Estados Unidos tiene un enorme problema de legitimación para prohibirle a otros países la legalización. Además, es el productor y consumidor de marihuana más grande del mundo, algo que no se puede dejar de lado“. Aún así, la politóloga cree que Obama criticará a Mujica por su iniciativa, porque “en EE. UU., a nivel nacional, ese tema es muy delicado. No se puede permitir no decir nada”.


Maihold apunta que el debate en torno a la legalización en América Latina tiene lugar más allá de las diferencias ideológicas: “Gobiernos izquierdistas como Brasil, Ecuador y Venezuela rechazan la legalización y gobiernos de derecha como Guatemala o Colombia la apoyan. En el futuro tendremos un mosaico de políticas de drogas en el continente, y Uruguay es la punta de la lanza que apunta en una dirección específica. Por ello, será interesante ver si esta iniciativa tiene éxito”.


El politólogo alemán dice que, con la iniciativa de Uruguay, América Latina ha dado un nuevo impulso a la política internacional de drogas: “La pregunta es si la comunidad internacional está lista para un cambio o si países como Alemania insistirán en su actual posición”.


DW.DE



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