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AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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10/03/2014

No puedes dejar de comer patatas fritas porque son como la marihuana

En casi todas partes del mundo las compañías que venden patatas (o papas) fritas han usado el retador eslogan de que no podrás comer sólo una. Tal vez esto se deba a que estas compañías saben que sus productos tienen grasas que detonan la producción de químicos similares a los de la marihuana y que hacen que nos sintamos, efímeramente, bien.


Un nuevo estudio publicado en el Proceedings of the National Academy of Sciences (PNAS) encontró que unos químicos llamados endocannabinoides generan una sensación que hace que nos avoracemos sobre comida que contiene grasas como las papas francesas o las patatas fritas.


Los endocannabinoides fueron descubiertos hace algunos años investigando los efectos de la marihuana; científicos observaron que, bajo un cierto estímulo, el cuerpo humano puede producir sus propios cannabinoides, móleculas que desatan reacciones en el sistema nervioso que reducen el dolor y la ansiedad.


En un futuro podrían crearse fármacos que bloquearan los receptores de endocannabinoides en el aparato digestivo. De esta forma se podría detener el mecanismo que nos hace desear más grasas sin necesidad de intervenir en el sistema nervioso, donde actuar sobre los receptores de los neurotransmisores tendría mayores efectos secundarios, incluidos algunos como la ansiedad y la depresión.


Otros estudios muestran que se puede obtener la misma respuesta en el sistema endocannabinoide a través de una vigorosa sesión de 50 minutos de ejercicio cardiovascular. Así que a comer o a correr para colocarnos en un seudohigh de ganja.


Faltaría averiguar si ocurre una especie de sinergía química al comer alimentos altos en grasas después de fumar marihuana, en el llamado munchies: tal vez en la medida en que se reduce el efecto del cannabis estos alimentos sirven como sustituto, aunque pobre, del high que se diluye.


Fuente Pijamasurf



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