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La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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30/10/2015

Otro sudafricano se une a la lucha constitucional para legalizar la Dagga o marihuana en Sudafrica

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Christian Baker es un chef que vive en Glen Ashley, norte de Durban, Sudáfrica, y es el último miembro de Iqela Lentsango, el Partido Dagga de Suráfrica, que quiere impugnar la constitucionalidad de la prohibición de la dagga en la nación de 53 millones de habitantes.


Dagga es el término que se le da en Sudáfrica al cannabis, o “marihuana”. Está prohibida por el Medicines and Related Substances Controlled Act of 1965 y por Illicit Drugs and Trafficking Act of 1992  además de los tratados internacionales de la droga a la que Sudáfrica es signataria.


Baker, de 23 años, argumentó con éxito ante el Tribunal Superior de Pietermaritzburg para que sus pupilos trasladasen su caso del juzgado de instrucción inferior de Phoenix por tráfico de dagga y posesión y teniendo 60 días para presentar su defensa en el  Tribunal Constitucional.


Baker, sostiene que “he estado fumando dagga durante años sin daño … a veces me lo comía por sus beneficios médicos conocidos y como parte de mis propias creencias y prácticas espirituales … Yo como las semillas como parte de mi dieta y como suplemento para mi salud debido a investigaciones sobre los beneficios médicos y por el potencial económico de cannabis “, según IOL Noticias en Sudáfrica.l

El argumento de Baker refleja la de otro miembro del Partido Dagga, un granjero de River Lyons, John Lawrence Strydom. Hace casi un año, fue arrestado por posesión de casi cinco kilogramos de dagga. Esos cargos se retiraron en marzo, porque Strydom argumentó simplemente su aplazamiento, para que pudiera presentar su caso a la Corte Constitucional ya que las leyes que prohíben la dagga violan la Carta de Derechos de Sudáfrica.


Strydom sostiene que la palabra “dagga” ha sido utilizado por la policía y los medios de comunicación para demonizar a la planta de cannabis, haciéndose eco de argumentos similares sobre el uso de la palabra “marihuana” en los Estados Unidos. “Yo fumo y la como por sus beneficios médicos conocidos y como parte de mis propias creencias y prácticas espirituales,” IOL News informa dijo Strydom, “Yo regularmente la consumo como parte de mi dieta diaria y como un suplemento de salud.”


Strydom ni siquiera cree que uno puede declararse “culpable” o “inocente” por algo que no puede ser, un crimen, naturalmente. “Para mí esto invoca un dilema moral masivo”, escribe Strydom, “ya sea como un” culpable “o una declaración de ‘no culpable’ implica el consentimiento a lo que equivale una ley ilegal”. Su documento de declaración expone el caso de la prohibición de la dagga viola la Declaración de la ONU de los Derechos Humanos, consagrado en la legislación sudafricana por su constitución. En su discurso de apertura, Strydom afirma:


Yo, John Lawrence Strydom, no se declarará culpable porque no es moralmente posible admitir cualquier presunto delito cuando


1. No hay aparente víctima del presunto delito


2. Se puede y se mostrará en la defensa que la ley contra Dagga es injusto, e injustificable y está motivada y patrocinada por los intereses creados de dinero corporativo y los intereses de colusión del Estado, además de la influencia extranjera en el Estado.


Según Baker, hay cerca de otros 19 casos que se han quedado en los tribunales inferiores en espera de la resolución de estos desafíos a la prohibición de la dagga en el Tribunal Constitucional.



FUENTE Marijuana Politics Redacción



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