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La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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27/08/2013

¿Por qué el cannabis provoca hambre? la neurociencia detrás del “munchies”




Además de ser analgésico, estimulante y depresor, la cannabis tiene también el efecto secundario de dejar un hambre muy particular.

El ser humano ha consumido el THC de la cannabis desde hace casi 3 mil años, pero fue recién durante los años 80 y 90 del siglo pasado cuando la neurociencia trató de explicar sus efectos en el cuerpo: acelera el corazón, pero provoca relajación; relaja la tensión orbital, contrarrestando los síntomas del glaucoma; cura (o produce) el insomnio; además de ser analgésico. Estimulante y depresor, la cannabis tiene también el efecto secundario de dejar un hambre muy particular.

Conocida popularmente como “munchies” (probablemente por el sonido de alguien al masticar, “to munch”, en el sentido de “roer”), el hambre que deja la cannabis es otro de los efectos del procesamiento de THC. Los receptores de canabinoides son proteínas que viven en la superficie de nuestras células y procesan el THC de la cannabis; los receptores de canabinoides en nuestro hipotálamo son los encargados de avisar a tu cuerpo cuando este tiene hambre, de manera natural –pero estimulados por la cannabis, el efecto regulador del apetito se potencia, activando la respuesta de los canabinoides.

Existen estudios sobre pacientes con cáncer quienes recuperaron el hambre después de consumir un compuesto de THC: la quimioterapia puede hacer que los pacientes sientan asco simplemente al oler o ver comida. Luego de estimular un poco los receptores de canabinoides con THC, los pacientes pueden recuperar la habilidad para apreciar los olores y sabores de la comida, en lo que podríamos considerar una aplicación médica del famoso munchies.

La ciencia no se ha ocupado (que sepamos) de entender por qué el munchies se asocia con la comida chatarra, pero podemos aventurar que la disponibilidad de comida chatarra combinada con la urgencia de masticar algo hace que al vernos afectados por el hambre comamos algo procesado o empacado, en lugar de preocuparnos por cocinar algo. ¿Podríamos considerar los brownies felices como un combo high + munchies? ¿Cuál es el tipo de munchies que prefieres? Cuéntanos en los comentarios.

Fuente Pijamasurf



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