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La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
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12/03/2015

Proyecto de ley acabaría con la prohibición del cannabis en EE. UU.




Un proyecto de ley presentado este martes en el Senado de EE. UU. y considerado histórico desde ya, pondría fin a la prohibición federal que hoy existe para el consumo de marihuana incluso con fines medicinales.


El proyecto de la Cámara Alta es respaldado tanto por republicanos como por demócratas lo cual le augura buenos presagios.


En su esencia, lo que busca el proyecto es que la marihuana ingrese a una categoría de sustancias donde están drogas que si bien son controladas se permite su uso para fines médicos e investigativos.

Actualmente la marihuana hace parte de la categoría número 1 en el Acto de Sustancias Controladas, que fue aprobado por el Congreso de EE. UU. en 1970. Se trata de una categoría a donde van a parar las drogas más peligrosas y que no tienen ningún fin médico, como la heroína y el éxtasis.

Pese a ello, y desde entonces, 23 estados del país han autorizado su uso para fines medicinales, creando un tenso conflicto con las normas federales, donde la droga sigue prohibida y en las que se prevén severas penas por posesión tráfico y consumo.


En el proyecto de ley, la marihuana es reclasificada a la categoría 2 del Acto para las Sustancias controladas donde se encuentran drogas como Adderall, Ritalin y OxyContin que sí tienen uno uso médico y terapéutico. En otras palabras, en aquellos estados donde se ha autorizado su uso con fines medicinales ya no se estarían violando las normas federales y podría ser prescrita sin temor a una sanción de las autoridades nacionales.


Así mismo, el proyecto permitiría el transporte interestatal de la marihuana entre los 23 estados que la permiten y otra docena de estados que han autorizado su uso para fines medicinales, pero de una manera limitada (solo permiten medicinas desarrolladas con bajos contenidos de TCH, el componente psicoactivo en la marihuana).


La ley también autorizaría al sistema financiero para que pueda realizar préstamos destinados al desarrollo de drogas basadas en marihuana y eliminaría las restricciones que hoy bloquean el uso de fondos federales para la investigación sobre los beneficios de la droga.


El proyecto, presentado por los senadores Cory Booker, Rand Paul y Kirsten Gillibrand, marca un hito, pues sería la primera vez que este órgano del legislativo entraría a debatir una modificación sustancial a las leyes creadas hace 45 años.


La iniciativa, sin embargo, no contempla la posibilidad del uso recreativo de la marihuana. Algo que ya cuatro estados del país (Washington, Alaska, Colorado y Oregon) más el Distrito Capital, autorizaron a través de referendos populares.


Es decir, que aún si la ley fuese aprobada, tanto el consumo como el tráfico y la producción seguiría constituyendo un quebranto a las normas federales castigado con multas y cárcel.


Frente a esta contradicción, la administración de Barack Obama ha optado por no perseguir a los infractores mientras los estados experimentan con el uso de la droga con fines recreativos.



FUENTE El Tiempo




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