Google+

AVISO LEGAL
La importación, tenencia y venta de semillas de cannabis no están reguladas por la ley de acuerdo con el Tratado Unilateral de Estupefacientes acordado en Viena en 1961. En algunos países como en España el cultivo de semillas de cannabis por empresas, asociaciones o particulares, sin la debida autorización, puede ser constitutivo de delito (Artículo 25.1 de la Ley Orgánica de Protección de la Seguridad Ciudadana y Artículo 368 del Código Penal), por lo que la venta de semillas en estos países es, exclusivamente, para aplicaciones industriales, colección o preservación genética. Los distribuidores y clientes de Neville Grow, aceptan la restricción específica de que las semillas no sean utilizadas por terceros para fines ilícitos. Así mismo no se pretende fomentar ni inducir a nadie a actuar contra la Ley y cada cual es responsable de sus actos.
Nuestra web utiliza cookies propias para ofrecerte un mejor servicio. Si continúas navegando consideramos que aceptas su uso. Puedes obtener más información AQUÍ.

Si entras a esta web significa que eres mayor de edad, y que entiendes y aceptas lo expuesto.

    TENGO 18 AÑOS O MÁS
Compartir en FacebookCompartir en TwiterCompartir en Google+Compartir en MenéameCompartir en LinkedinSuscribirse a nuestra RSS
01/09/2014

Se estanca la regulación de los Clubs de Cannabis en Cataluña

 Hace unas semanas se anunciaba la regulación de las asociaciones cannábicas en Cataluña. Por fin, después de décadas de lucha, las políticas sobre cannabis parecían admitir algunos de sus errores del pasado y encaminarse hacia una ley más cercana a la realidad.


En Cannabis Magazine celebrábamos por todo lo alto la simple “presunción de existencia” y dedicábamos unas alentadoras líneas a este hecho.


Sin embargo, las detenciones, las incautaciones y las órdenes de clausura se acumulan en las comisarías de Barcelona y, cada día, nos levantamos con una mala nueva.


El arresto de los máximos representantes de la FEDCAC (federació d’associacions cannàbiques autoregulades de Catalunya) y la clausura de emblemáticas asociaciones barcelonesas solo ha sido el preludio de una situación, cuanto menos, contradictoria.
Citando las palabras de Albert Tió, portavoz de la FEDCAC, “Mientras Salud está por la labor, Interior ha dejado de estarlo y ha emprendido una persecución jurídica y policial”. Luego entonces, perdonen que me pierda, ¿por qué este acoso en los albores de la regulación?


La realidad es que la desatención de las asociaciones cannábicas por parte de la administración se ha convertido en caldo de cultivo para malas praxis y promotores asociativos que desconocen, por completo, los fines de cualquier tipo de asociación. Ahora, que ya se ha causado el daño, ¿no sería mejor esperar a que se produzca la regulación para controlar exhaustivamente a las asociaciones existentes?


Por si fuera poco, las amigables visitas de la Guardia Urbana a diferentes clubes (no es irónico, os sorprenderíais con la cercanía de algunos agentes) se han convertido en cartas de cese de actividad y clausura debido al incumplimiento de ciertas… ¿premisas?


Las demandas de las federaciones cannábicas, que llevan años tras la búsqueda de un diálogo con la administración, siempre se han fundamentado en conseguir seguridad jurídica para los clubes que cumplen sus estatutos y llevan a cabo una autoregulación caracterizada por la transparencia y el autoconsumo de marihuana. Por lo pronto, este no parece el camino que tomará la regulación catalana.


Queremos expresar nuestro apoyo a las federaciones cannábicas catalanas y recordar a nuestros lectores que algunas personas están siendo acosadas y poniendo en peligro su libertad por algo que nos beneficiará a todos en un futuro no muy lejano. Fuente




Arriba