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17/06/2019

RESTOS DEMUESTRAN QUE HACE MÁS DE 2500 AÑOS YA SE CONSUMÍA CANNABIS


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RESTOS DEMUESTRAN QUE HACE MÁS DE 2500 AÑOS YA SE CONSUMÍA CANNABIS

En la antigua necrópolis entre China y Tayikistán, los arqueólogos han descubierto cuencos de hace 2.500 años con piedras de hollín en los que se había quemado cannabis en lo que parece ser un ritual funerario. Hasta ahora, ciertos objetos arqueológicos descubiertos en la región parecían corroborar el relato del famoso historiador griego, tales como bolsas y vasijas con restos de esta planta, pero no dejaban claro el uso que le dieron estos antiguos pobladores, si la emplearon como medicina o alimento o la fumaron.

Lo que sí es sabido es que el cultivo del cannabis, se remonta a unos 5.500 años y que fue domesticado por poblaciones del este de Asia. Cultivada en principio por sus semillas, ricas en aceite, esta planta era consumida como alimento y posteriormente para obtener fibras resistentes (cáñamo) para producir tejidos y cuerdas. Este primer cannabis no tenía propiedades psicoactivas, pero en algún momento los humanos descubrieron otras variedades que sí las tenían y que terminaron expandiéndose por Asia. El cruce entre plantas de diversas áreas pudo incrementar estas propiedades psicoactivas.

En 2013, un equipo de arqueólogos de la Academia China de las Ciencias, emprendió una campaña de excavaciones en un conjunto de tumbas de la necrópolis de Jirzankal, en la frontera entre China y Tayikistán, a 3.000 metros de altitud. Las sepulturas son fosas recubiertas de tierra y rodeadas de círculos de piedra datadas hacia 500 a.C. En cada una de ellas, los arqueólogos descubrieron los restos de una sola persona acompañada de un ajuar funerario compuesto por platos, arpas y cuencos de madera. En algunos de estos cuencos quedaban restos de piedras con hollín, lo que indicaba que algo se había quemado en su interior.

Los arqueólogos chinos solicitaron la extracción de materia orgánica de los cuencos y las piedras, que fue analizada con una moderna técnica que permite detectar la huella química de cualquier sustancia. Encontraron huellas de una variedad de cannabis rico en tetrahidrocannabinol (THC), el principal compuesto psicoactivo de la marihuana.

A partir de este descubrimiento, los investigadores han planteado la hipótesis de que los antiguos habitantes de las montañas de Asia central, quemasen el cannabis en cuencos y aspirasen el humo posiblemente durante rituales funerarios, como una forma de comunicarse con las divinidades o con los difuntos. Lo que sin embargo por ahora es difícil de saber es, si los habitantes de la zona cultivaban una variedad de cannabis rica en THC o si recogían plantas salvajes que contenían este componente de forma natural.

Los investigadores también se han planteado cómo eran los rituales funerarios en que se utilizó el cannabis descubierto en Jirzankal. La presencia de arpas, de los cuencos con restos de hollín y los signos de violencia que muestran los cuerpos allí enterrados sugiere algún tipo de sacrificio ritual en el que la música y el humo alucinógeno guiaban a los participantes hacia un estado alterado de conciencia.

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REMAINS DEMONSTRATE THAT CANNABIS WAS CONSUMED MORE THAN 2,500 YEARS AGO

In the ancient necropolis between China and Tajikistan, archaeologists have discovered bowls from 2,500 years ago with soot stones in which cannabis had been burned in what appears to be a funerary ritual. Until now, certain archaeological objects discovered in the region seemed to corroborate the story of the famous Greek historian, such as bags and vessels with remains of this plant, but they did not make clear the use that these ancient settlers gave them, if they used it as medicine or food. or they smoked it.

What is known is that the cultivation of cannabis dates back to about 5,500 years and was domesticated by populations of East Asia. Cultivated in principle by its seeds, rich in oil, this plant was consumed as food and later to obtain resistant fibers (hemp) to produce fabrics and ropes. This first cannabis did not have psychoactive properties, but at some point humans discovered other varieties that did have them and that ended up expanding in Asia. The cross between plants of different areas could increase these psychoactive properties.

In 2013, a team of archaeologists from the Chinese Academy of Sciences, undertook an excavation campaign in a set of tombs of the necropolis of Jirzankal, on the border between China and Tajikistan, at 3,000 meters altitude. The graves are pits covered with earth and surrounded by circles of stone dated around 500 BC. In each one of them, the archaeologists discovered the remains of a single person accompanied by a funerary trousseau made up of plates, harps and wooden bowls. In some of these bowls were remains of stones with soot, which indicated that something had burned inside.

Chinese archeologists requested the extraction of organic matter from bowls and stones, which was analyzed with a modern technique that allows detecting the chemical footprint of any substance. They found traces of a variety of cannabis rich in tetrahydrocannabinol (THC), the main psychoactive compound in marijuana.

From this discovery, researchers have hypothesized that the ancient inhabitants of the mountains of central Asia, burned cannabis in bowls and inhaled the smoke possibly during funeral rituals, as a way to communicate with the deities or with the deceased . What for now, however, is difficult to know is whether the inhabitants of the area cultivated a cannabis variety rich in THC or if they collected wild plants that contained this component naturally.

Researchers have also considered what funerary rituals were like when cannabis was discovered in Jirzankal. The presence of harps, bowls with traces of soot and signs of violence that show the bodies buried there suggests some kind of ritual sacrifice in which the music and the hallucinogenic smoke guided the participants towards an altered state of consciousness.



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