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CIENTÍFICOS ARGENTINOS, A LA CONQUISTA DEL AUTOCULTIVO LEGAL




Hace pocas semanas, en ocasión de la pandemia de coronavirus, el presidente argentino, Alberto Fernández, reveló sus preferencias: “Somos un gobierno de científicos, no de CEO”.

La frase, que esconde una alusión a su antecesor, Mauricio Macri, envió las bases de lo que sería la orientación del Ejecutivo argentino durante el brote de la mortífera cepa, despegándose de aquellos que privilegiaron la economía por sobre la salud.

Pero, surge una pregunta: ¿Mantendrá la misma postura Fernández cuando lo que se discuta sea la legalización del autocultivo?

Hace pocas semanas, en ocasión de la pandemia de coronavirus, el presidente argentino, Alberto Fernández, reveló sus preferencias: “Somos un gobierno de científicos, no de CEO”.

La frase, que esconde una alusión a su antecesor, Mauricio Macri, envió las bases de lo que sería la orientación del Ejecutivo argentino durante el brote de la mortífera cepa, despegándose de aquellos que privilegiaron la economía por sobre la salud.

Pero, surge una pregunta: ¿Mantendrá la misma postura Fernández cuando lo que se discuta sea la legalización del autocultivo?

El organismo dedicado a la promoción de la ciencia y la tecnología (CONICET)  cuenta, desde hace un tiempo con una Red Cannabis, integrada por un centenar de científicos, funcionarios, especialistas y organizaciones de la sociedad civil.

El grupo que había tenido dos exitosas reuniones en 2020 hasta que la pandemia detuvo todo, desde la ciencia por la liberación del autocultivo con multas medicinales.

"Este tema quedó en stand by con la pandemia, y estamos a la espera de que el Ministerio de Salud promueva la modificación de la ley actual, que tiene muchos problemas, para permitir que la gente pueda acceder de manera menos onerosa, porque ahora se importa de Estados Unidos y Canadá"

Su coordinadora, la neurocientífica Silvia Kochen brindó una entrevista con la Radio Provincia local en la que contó que aspiró a una modificación de la actual ley de cannabis medicinal para permitir el autocultivo.

La norma, sancionada en marzo de 2017, habilita un registro de beneficiarios que solo pueden importar aceite Charlotte.

"La gente está utilizando los productos artesanales, y nosotros desde el CONICET y la Universidad estamos en stand by. El que usaba cannabis, de alguna manera lo sigue usando"

"Nosotros estamos controlados desde el Conicet para hacer un control de calidad, para quienes están cultivando", específicamente la científica.

 "Hay que regularizar esto y nos tenemos que poner como muchos países del mundo donde el cannabis medicinal que se utiliza en forma masiva, tengamos la intervención del estado para tener todas las garantías de calidad tanto para el cultivo como para el consumo y que nosotros podamos avanzar en las investigaciones ".

Finalmente, la profesora adjunta de Neurología en la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires, remarcó que en general los productos que están comercializando artesanalmente están bien preparados, no es justo que se descalifique la producción de ese tipo, no hay dosis letal de cannabis, cosa que pasa con los analgésicos de venta libre que se compra en el kiosco. 

"Acá hay gente que tiene muy buenas prácticas para cultivar por eso estamos pidiendo que se autorice porque nuestro país tiene todos los recursos necesarios (…) En este momento, el cannabis medicinal tiene un nivel de legitimidad, y me preocupa que el Estado tiene que acompañar la calidad del producto para que la gente sepa qué está utilizado y seguir el tratamiento", recomendó.

El grupo está dividido en comisiones para trabajar en seis aspectos cruciales del cannabis medicinal en forma paralela: la cuestión de la producción, de la reglamentación de la Ley 27350, de la investigación clínica, de la investigación básica, del control de calidad y de cómo comunicar sobre cannabis derribando los prejuicios instalados alrededor de la planta.


     LUPA RUBRA 




A few weeks ago, on the occasion of the coronavirus pandemic, Argentine President Alberto Fernández revealed his preferences: "We are a government of scientists, not a CEO."

The phrase, which hides an allusion to its predecessor, Mauricio Macri, sent the bases of what would be the orientation of the Argentine Executive during the outbreak of deadly tension, separating itself from those who privileged the economy over health.

But a question arises: Will Fernández maintain the same position when what is being discussed is the legalization of self-cultivation?

A few weeks ago, on the occasion of the coronavirus pandemic, Argentine President Alberto Fernández revealed his preferences: "We are a government of scientists, not a CEO."

The phrase, which hides an allusion to its predecessor, Mauricio Macri, sent the bases of what would be the orientation of the Argentine Executive during the outbreak of deadly tension, separating itself from those who privileged the economy over health.

But a question arises: Will Fernández maintain the same position when what is being discussed is the legalization of self-cultivation?

The organization dedicated to the promotion of science and technology (CONICET) has had, for some time, a cannabis network, made up of around a hundred scientists, officials, specialists and civil society organizations.

The group that had had two successful meetings in 2020 until the pandemic stopped everything from science to releasing self-cultivation with medicinal fines.

"This issue was put on stand by with the pandemic, and we are waiting for the Ministry of Health to promote the modification of the current law, which has many problems, to allow people to access it in a less expensive way, because now it is imports from the United States and Canada "

Its coordinator, the neuroscientist Silvia Kochen gave an interview with the local Radio Province in which she said that she aspired to a modification of the current medical cannabis law to allow self-cultivation.

The rule, enacted in March 2017, enables a registry of beneficiaries who can only import Charlotte oil.

"People are using artisan products, and we from CONICET and the University are on standby. The one who used cannabis, somehow continues to use it"

"We are controlled from Conicet to do quality control, for those who are growing", specifically the scientist.

 "We have to regularize this and we have to put ourselves like many countries in the world where medicinal cannabis that is used on a massive scale, we have the intervention of the state to have all the guarantees of quality for both cultivation and consumption and that we can advance investigations. "

Finally, the adjunct professor of Neurology at the Faculty of Medicine of the University of Buenos Aires, remarked that in general the products they are marketing by hand are well prepared, it is not fair that production of this type is disqualified, there is no lethal dose cannabis, which happens with the over-the-counter pain relievers that you buy at the kiosk.

"There are people here who have very good practices to cultivate, that´s why we are asking for it to be authorized because our country has all the necessary resources (...) Right now, medical cannabis has a level of legitimacy, and I am concerned that the State has to accompany the quality of the product so that people know what is used and follow the treatment, "he recommended.

The group is divided into commissions to work on six crucial aspects of medicinal cannabis in parallel: the issue of production, the regulation of Law 27350, clinical research, basic research, quality control and how communicate about cannabis by breaking down the prejudices installed around the plant.


     LUPA RUBRA