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LEGALIZAR EL CANNABIS PUEDE SER UNA EXCELENTE DECISIÓN POR PARTE DE MÉXICO


Legalizar el cannabis en México está al caer y solo falta que se envíe y apruebe el reglamento liberador.

Mientras tanto, los posibles actores hacen cuentas y analizan si la despenalización puede ser o no, una opción redituable.

Uno de ellos es el director de la Asociación Nacional de la Industria del Cannabis, José Arturo Bulos García, quien en un editorial publicado en Milenio repasa “los beneficios de la legalización”.

El consenso entre analistas de citibanamex prevé una contracción de 9.6 por ciento en el Producto Interno Bruto (PIB) para este año. Y lo que implicaría su mayor retroceso desde 1932, cuando se redujo en 14 por ciento.

En este contexto, uno de los mayores retos que enfrentará la hacienda pública en los próximos meses será, sin duda, la falta de recursos fiscales disponibles para cumplir con las demandas de los distintos órdenes de gobierno.

Es previsible que tanto Estados y principalmente los municipios enfrenten severas dificultades para brindar servicios de calidad para los ciudadanos de las distintas regiones del país.

Sin embargo, una legislación adecuada sobre la regularización del mercado del cannabis en conjunto con la muy anhelada reforma del artículo 115 Constitucional abre la puerta a los municipios a las inumerables ventajas que ofrece el mercado legal de cannabis.

Específicamente en cuanto a la recaudación de impuestos en toda la cadena productiva , desde la producción hasta la venta.

Por ejemplo y tomando en cuenta únicamente a nuestros dos principales socios comerciales:

Se calcula que en Canadá el 16 por ciento de los ciudadanos son usuarios de cannabis y los impuestos a la planta representan hasta un dólar extra por cada gramo vendido al consumidor final.

En este escenario el gobierno federal se queda con 25 por ciento de lo recaudado, el resto, es para los gobiernos locales.

Tan solo en los primeros seis meses de recaudación desde su legalización, el gobierno canadiense obtuvo hasta 139 millones de dólares de los usuarios de cannabis.

En los Estados Unidos, el uso adulto de la marihuana solo es legal en 11 estados, mientras que su uso medicinal en 33.

Dada su gran tradición federalista, no todos los estados tienen las mismas reglas fiscales, incluso el cannabis medicinal cuenta con reglas específicas de recaudación.

De acuerdo a la organización TaxFoundation, en Arizona existe un impuesto estatal de 6,6 por ciento a las medicinas que utilizan derivados del cannabis. Y adicionalmente la ley considera un 2 o hasta un 3 por ciento, cuyo cobro es opcional para cada una de las ciudades.

La tasa más alta de impuestos por consumo de cannabis es la del estado de Washington, que llega al 37 por ciento.

Existen casos interesantes y que bien podrían servir de ejemplo para el caso mexicano.

El gobierno de Illinois es el primero en EUA en fijar las tasas impositivas a los productos dependiendo de su contenido de THC.

Así, los consumidores de productos con hasta 35% de THC pagarán un impuesto de 10% del valor; los comestibles tendrán una cuota del 20% y los productos con más de 35% en su contenido de THC pagarán 25% más.

Con esta estrategia diferenciada las autoridades esperan, para fin de año, haber recaudado hasta 28 millones de dólares en impuestos a productos de cannabis psicoactiva.

Mientras tanto, en Michigan, todos los productos de cannabis están sujetos a un impuesto del 10 por ciento, sin importar su concentración de THC.

Con esta estrategia el gobierno estatal planea recaudar los primeros cuatro años hasta 737.9 millones en impuestos provenientes de las ventas legales de cannabis.

En méxico , cada vez hay más usuarios de cannabis.

Se estima que un 8.6 por ciento de la población mayor a 18 años, equivalente a más de nueve millones de personas, usa algún tipo de cannabis o sus derivados, la regulación legal permitirá a los gobiernos locales controlar que puede ser vendido, quién tiene acceso a la planta y los lugares y modalidades en donde se pueden vender.

Bajo el esquema legal actual son los agentes del mercado negro los que toman estas decisiones.

Al contrario, en un sistema de regulación legal, con facultades para los municipios, muchas actividades, como la venta a menores de edad, se mantendrían ilegales y sujetas a sanciones. Este control sobre el gran número de consumidores puede traducirse en ingresos directos para los gobiernos locales.

Si se permite a los municipios el cobro de impuestos y derechos sobre dispensarios, clubes de consumo y venta de cannabis medicinal, los municipios encontrarán no solo un alivio para sus necesidades económicas, sino también, una manera efectiva y rápida de reactivar la economía y generar ingresos propios.

          LUPA RUBRA


Legalizing cannabis in Mexico is about to fall and all that remains is for the liberating regulation to be sent and approved.

Meanwhile, potential actors do the math and analyze whether or not decriminalization may be a profitable option.

One of them is the director of the National Association of the Cannabis Industry, José Arturo Bulos García, who in an editorial published in Milenio reviews “the benefits of legalization”.

The consensus among citibanamex analysts foresees a contraction of 9.6 percent in the Gross Domestic Product (GDP) for this year. And which would imply its biggest decline since 1932, when it fell by 14 percent.

In this context, one of the biggest challenges that public finances will face in the coming months will undoubtedly be the lack of available fiscal resources to meet the demands of the different levels of government.

It is foreseeable that both States and mainly municipalities will face severe difficulties in providing quality services for citizens of the different regions of the country.

However, adequate legislation on the regularization of the cannabis market, together with the much-awaited reform of Article 115 of the Constitution, opens the door for municipalities to the innumerable advantages offered by the legal cannabis market.

Specifically in terms of tax collection throughout the production chain, from production to sale.

For example and taking into account only our two main business partners:

In Canada, an estimated 16 percent of citizens are cannabis users, and plant taxes represent up to an extra dollar for every gram sold to the end consumer.

In this scenario, the federal government keeps 25 percent of the proceeds, the rest is for local governments.

In the first six months of collection alone since its legalization, the Canadian government raised up to $ 139 million from cannabis users.

In the United States, the adult use of marijuana is only legal in 11 states, while its medicinal use in 33.

Given its great federalist tradition, not all states have the same tax rules, even medicinal cannabis has specific collection rules.

According to the TaxFoundation organization, in Arizona there is a 6.6 percent state tax on medicines that use cannabis derivatives. And additionally, the law considers 2 or even 3 percent, which collection is optional for each of the cities.

The highest rate of cannabis use tax is in Washington state, which stands at 37 percent.

There are interesting cases that could well serve as an example for the Mexican case.

The Illinois government is the first in the US to set tax rates on products depending on their THC content.

Thus, consumers of products with up to 35% THC will pay a tax of 10% of the value; groceries will have a 20% share and products with more than 35% THC content will pay 25% more.

With this differentiated strategy, the authorities hope, by the end of the year, to have collected up to $ 28 million in taxes on psychoactive cannabis products.

Meanwhile, in Michigan, all cannabis products are subject to a 10 percent tax, regardless of their THC concentration.

With this strategy, the state government plans to collect the first four years up to 737.9 million in taxes from legal cannabis sales.

In Mexico, there are more and more cannabis users.

It is estimated that 8.6 percent of the population over 18 years of age, equivalent to more than nine million people, uses some type of cannabis or its derivatives. Legal regulation will allow local governments to control what can be sold, who has access. to the plant and the places and modalities where they can be sold.

Under the current legal framework, it is the black market agents who make these decisions.

On the contrary, in a system of legal regulation, with powers for the municipalities, many activities, such as selling to minors, would remain illegal and subject to sanctions. This control over the large number of consumers can translate into direct revenues for local governments.

If municipalities are allowed to collect taxes and fees on dispensaries, consumer clubs and the sale of medicinal cannabis, municipalities will find not only a relief for their economic needs, but also an effective and quick way to revive the economy and generate own income.

        LUPA RUBRA